miércoles
Dos y tres.
Es como protegerse las espaldas, ¿para que hablar si sabes que no van a entender ni una palabra de lo que quieres decir?Lo reconozco, me equivoqué durante todo este tiempo, fui demasiado (o demasiado poco) yo misma, y eso pasa factura; supongo que nunca supe lo que quería, y ahora lo sé, y no es lo que tengo, o no de la misma forma ¿Pero qué importa? Las cosas son como son, quizás como tienen que ser, y yo no puedo cambiarlo todo, no puedo se una superheroína, me rindo demasiado pronto, pero he visto muchas veces esto..y ya se el final.
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